Hoy os traigo un verdadero show al cole, y nunca mejor dicho, porque el tema que vamos a interpretar pertenece al la película The greatest showman (El gran showman).
Pero primero vamos a analizar los ritmos corporales que sugiere el tema:
Vamos con un tema que seguro habéis escuchado alguna vez. Fue compuesto por el músico franco-alemán Jacques Offenbach en 1858. Seguramente, cuando lo escuchéis querréis coger un caballo y galopar y galopar. Es una música muy rápida y muy animada, así que ¡preparaos bien!
Pero antes, vamos a practicar la percusión corporal que nos sugiere este tema:
Aquí os dejo un nuevo musicograma para interpretar con percusión corporal. El tema seguro seguro que lo conocéis, "Uptown Funk" de Mark Ronson y Bruno Mars.
La "Danza del Fuego" forma parte del ballet "El amor brujo" compuesto por Manuel de Falla, entre
noviembre de 1914 y abril de 1915. Moreno Ballesteros dirigió el estreno
en Madrid, el 15 de abril de 1915. Posteriormente Falla revisó bastante
la obra. La primera presentación en forma de concierto de la versión
definitiva fue interpretada el 28 de marzo de 1916 por la Orquesta
Filarmónica de Madrid, dirigida por Bartolomé Pérez-Casas.
SINOPSIS
Candela, una mujer joven, muy bella y apasionada, ha amado a un
gitano malvado, celoso y disoluto, pero fascinante y zalamero. Aunque
vivió con él una vida de infelicidad, lo amó intensamente y lloró su
pérdida, incapaz de olvidarlo. Los recuerdos de él son como un sueño
hipnótico, un hechizo morboso, espantoso y enloquecedor. Candela está
horrorizada por el pensamiento de que el muerto no se haya ido del todo,
que pueda volver y la siga queriendo a su manera feroz, ambigua,
desleal e insidiosa. Incluso se permite a sí misma caer presa de los
pensamientos del pasado, como la influencia de un Espectro, a pesar de
que es joven, fuerte y vivaz. La primavera vuelve y, con ella, de nuevo
el amor en la persona de Carmelo, un joven atractivo, enamorado y
galante, que la corteja. Candela no es reacia a ser conquistada, y
corresponde a su amor de forma casi inconsciente, pero su obsesión por
el pasado supera su inclinación presente. Cuando Carmelo se acerca a
ella y se propone conseguir que comparta su pasión, el Espectro vuelve y
aterroriza a Candela hasta separarla de su amante. No pueden
intercambiar el beso de amor perfecto.
En ausencia de Carmelo, Candela languidece y se desploma; se
siente embrujada y sus amores pasados parecen revolotear sobre ella como
murciélagos malévolos de mal fario. Pero el sortilegio maligno se ha de
romper y Carmelo cree haber encontrado un remedio. Una vez fue
compañero del gitano cuyo espectro atormenta a Candela. Sabe que el
amante muerto era el típico galán, infiel y celoso. Puesto que parece
conservar, incluso después de muerto, su querencia por las mujeres
hermosas, se debe aprovechar esta debilidad para apartarle de sus celos
póstumos y, así, Carmelo pueda intercambiar con Candela el beso
perfecto, contra el cual nada podrá hacer el embrujo del amor.
Carmelo convence a Lucía, una joven gitana guapa y encantadora,
amiga de Candela, para que simule aceptar los galanteos del Espectro.
Lucía acepta por mor de su cariño hacia Candela y también llevada por la
curiosidad femenina. La idea de coquetear con un fantasma le parece
atractiva y novedosa. Además... ¡el muerto era tan divertido en vida!
Lucía ocupa el puesto de centinela. Carmelo vuelve para cortejar a
Candela y el Espectro aparece para encontrarse con la encantadora
gitanita y ni puede ni quiere resistir la tentación, incapaz de
resistirse a los atractivos de una cara bonita. Corteja a Lucía
engatusándola e implorándola, y la coqueta gitana casi llega a
desesperarlo. Mientras tanto, Carmelo consigue convencer a Candela de su
amor y la vida triunfa sobre la muerte y el pasado. Por fin los amantes
intercambian el beso que derrota la maligna influencia del Espectro,
que perece vencido definitivamente por el amor.